miércoles, 20 de julio de 2016

UN AVE VI POSARSE EN LA MURALLA


UN AVE VI POSARSE EN LA MURALLA  

Un ave vi posarse en la muralla
y acallar mi dolor su dulce acento,
ocurrencia de Dios que trajo el viento
y el mismo viento invita a que se vaya.

Un ave puso paz en mi batalla
interna, y con su canto en movimiento
erige en mi suspiro un monumento
viva voz que aun muriendo no se calla.

También una mujer de rostro suave
besar quiso mi piel con su ala inquieta,
y cantando de amor mi nombre en clave

desnuda, se coló por esa grieta
que muestra el corazón cuando es poeta
y en él plantó su nido como un ave.

TADEO