miércoles, 20 de julio de 2016

DULCE EL AGUA, MÁS DULCE LA CORRIENTE


DULCE EL AGUA, MÁS DULCE LA CORRIENTE

Dulce el agua, más dulce la corriente,
a su calmo embeleso me confío,
es dulce y blando el beso que da el río
como madre en los surcos de la frente.

A un año (un año luz) de toda gente
mi cuerpo es una nave, es un navío
que flota mundo abajo, y siendo mío
nada sabe de mí pues nada siente.

La luna allá en el cielo prende el foco,
mi vida es lo que flota en la sagrada
arteria natural, y poco a poco,

lo dulce de mi cuerpo en mar salada
se adentra y como un muerto o como un loco
igual que el agua dulce me hago nada.

TADEO