
NO ME TIEMBLE LA VOZ
No me tiemble la voz para contarte
cuánto queda de vida en esta acera,
si ves que ya murió la primavera
seguro va a nacer en otra parte.
Se me apagan los ojos de mirarte
y mi sueño parece una quimera,
tendré que conseguir de otra manera
aquello que no quise suplicarte.
Yo te espero, por siempre, yo te espero
con la puerta del patio, y la ventana
cerradas al constante desespero
de esa vida frenética y mundana
donde fuiste la cárcel de un te quiero
que siempre te pedí de buena gana.
No me tiemble la voz para contarte
cuánto queda de vida en esta acera,
si ves que ya murió la primavera
seguro va a nacer en otra parte.
Se me apagan los ojos de mirarte
y mi sueño parece una quimera,
tendré que conseguir de otra manera
aquello que no quise suplicarte.
Yo te espero, por siempre, yo te espero
con la puerta del patio, y la ventana
cerradas al constante desespero
de esa vida frenética y mundana
donde fuiste la cárcel de un te quiero
que siempre te pedí de buena gana.
TADEO
2 comentarios:
Muy buenas poesias, un gran trabajo! Animos y suerte con tu blog
Hola Sarah:
Muchas gracias por dejar tu huella en este blog, en el que eres bien recibida. Me alegra que hayas disfrutado de mis textos. Un abrazo:
Tadeo
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