
DESDE TU ALTURA
La fruta del amor no era la fruta
que me diste formal y puritana,
amargo era el sabor de la manzana
no obstante ser jugosa e impoluta.
Acaso estoy muriendo en la absoluta
certeza de que fuiste poco humana,
florero de lustrosa porcelana
y carne del engaño y la disputa.
Viví la tempestad por darme al sueño
de la felicidad y la aventura
dejándome la vida en el empeño.
Por vivir el amor desde tu altura,
me quedé tan desnudo, tan pequeño,
que ya no tengo sombra ni estatura.
La fruta del amor no era la fruta
que me diste formal y puritana,
amargo era el sabor de la manzana
no obstante ser jugosa e impoluta.
Acaso estoy muriendo en la absoluta
certeza de que fuiste poco humana,
florero de lustrosa porcelana
y carne del engaño y la disputa.
Viví la tempestad por darme al sueño
de la felicidad y la aventura
dejándome la vida en el empeño.
Por vivir el amor desde tu altura,
me quedé tan desnudo, tan pequeño,
que ya no tengo sombra ni estatura.
TADEO
2 comentarios:
jejeje, me recuerda a alguna copla clásica, con sus rimas castizas. está bonito. no sé, nombras fruta y después manzana, eso queda poco sintético creo yo. y la poesía es síntesis, las palabras justas y necesarias. Lolo
Hola Lolo:
Dices que menciono fruta y manzana. No olvides que esto es un soneto, y en este tipo de estructura, la más compleja del verso clásico, la síntesis es obligada. Sólo tienes 14 versos endecasílabos, así que no te preocupes por la síntesis. Un abrazo:
Tadeo
Publicar un comentario