
INFIDELIDADES
Un hombre a su tristeza sugería
con tono respetuoso y educado,
que se buscara pronto un abogado,
y aquella, a responder, no se atrevía.
Le dijo que su amarga compañía
y todo lo demás, a ella asociado,
no estaba siendo plato de su agrado
y que otra compañera buscaría.
¡Caramba, quién lo hubiera sospechado.
Tan serio y tan decente parecía
y miren hasta dónde hemos llegado!
En todo la tristeza le seguía
y miren, su marido, el desalmado,
se marcha con su amante, la alegría.
TADEO
No hay comentarios:
Publicar un comentario