
CIERVO ERRANTE
Los pies abandonados, y las manos
andaban cada cual a su albedrío,
corriendo tras el fuego del rocío
allí donde se duermen los veranos.
Mis besos en sus labios más profanos,
y cual monzón, al corazón baldío
llegaron los amores en un río
inundando sus montes y sus llanos.
Quien no probó su miel, quien no la viera
fértil, desnuda, azul y desafiante,
cruzando del placer la cordillera,
cómo va a comprender que, en un instante,
el alma se me ha vuelto un ciervo errante
y estéril y senil, la primavera.
TADEO
8 comentarios:
Hola Tadeo. Solo saludarte, pues no voy a repetir lo maravillosos que son tus sonetos... bueno, ya lo he dicho...
Querido Antonio:
Ante todo agradecer tus palabras, porque digas lo que digas de mis versos, ya ves que por aquí no pasa nadie. Por algo será, jejeje. Un abrazo:
Tadeo
"corriendo tras el fuego del rocío
allí donde se duermen los veranos."
Qué maravilla, Tadeo. Cierro los ojos y sueño evocando sensaciones de veranos dormidos.
Un abrazo.
Querida Ananda:
Muchas gracias por no faltar a tu encuentro con mis versos. Me alegra mucho que este te gustara. Besitos:
Tadeo
¡Bellísimo como siempre Tadeo! ¡Qué magia, qué estilo! Tus sonetos arrancan suspiros de admiración.
Es un gran placer deleitarse con ellos...
Un beso grande.
Querida Liliana:
Muchas gracias por dejarme tus hermosas palabras en estos versos. Me alegra mucho que te hayan gustado. Besitos:
Tadeo
Tadeo, siempre admire los sonetos, pero nunca pude hacer uno... me cuestan... por eso me conformo y me pone feliz leer los tuyos, es admirable.
Querido Lisandro:
Si te gustan los sonetos, deberías intentar hacerlos. Ya sé que es complicado y cuesta, pero no más que cualquier otra cosa en la vida. Lo importante es dar el paso. En lo que pueda ayudarte, pues aquí me tienes. Un abrazo:
Tadeo
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