
EL AVE PRESA EN MÍ
El ave presa en mí se va volando
en busca de una mínima salida
pensando que allá afuera está la vida
que aquí, mi frustración, le está negando.
El ave presa en mí, de cuando en cuando,
sus alas de ilusión en estampida
despliega en la conciencia en la que anida
como un dios inmortal resucitando.
Se duele, se ha postrado, ya no vuela
por culpa de mi piel que se empecina
negándose a brindarle lo que anhela.
La cárcel de mi mismo la asesina,
y se vuelve más déspota y dañina
cuando ve que el amor se le rebela.
El ave presa en mí se va volando
en busca de una mínima salida
pensando que allá afuera está la vida
que aquí, mi frustración, le está negando.
El ave presa en mí, de cuando en cuando,
sus alas de ilusión en estampida
despliega en la conciencia en la que anida
como un dios inmortal resucitando.
Se duele, se ha postrado, ya no vuela
por culpa de mi piel que se empecina
negándose a brindarle lo que anhela.
La cárcel de mi mismo la asesina,
y se vuelve más déspota y dañina
cuando ve que el amor se le rebela.
TADEO