
COMO LLUVIA EN LA SED
Como lluvia en la sed, pero distinto.
El secreto final se nos revela,
y sangró a viva voz cuando la espuela
carnal, en su interior, parió el instinto.
Fugaz cruzó su piel por mi recinto,
y sólo con un dedo de su estela
caliente, junto a lágrima gemela,
venció de mi pasión el laberinto.
Por esta confesión que al cielo vuela
anclada en el recuerdo, la mirada
se empeña en agenciarse lo que anhela.
La otra parte de mí, decapitada,
camina por la vida y se consuela
bebiendo de las fuentes de la nada.
TADEO
Como lluvia en la sed, pero distinto.
El secreto final se nos revela,
y sangró a viva voz cuando la espuela
carnal, en su interior, parió el instinto.
Fugaz cruzó su piel por mi recinto,
y sólo con un dedo de su estela
caliente, junto a lágrima gemela,
venció de mi pasión el laberinto.
Por esta confesión que al cielo vuela
anclada en el recuerdo, la mirada
se empeña en agenciarse lo que anhela.
La otra parte de mí, decapitada,
camina por la vida y se consuela
bebiendo de las fuentes de la nada.
TADEO