
BESOS ROBADOS
Se acurruca, se duerme, se evapora,
y al zarpar rumbo al sueño, sorpresivo,
un beso mitad muerto mitad vivo,
arranco de sus labios sin demora.
Ladrón de guante blanco que se escora
a estribor, rumbo al mar del bien esquivo,
el oro de su cuerpo es el motivo
del labio sobre el labio que me ignora.
Cobarde, muerdo el polvo. En retroceso,
despierto, y la conciencia me regaña,
me niega dos, tres veces, me alza en peso,
me obliga a renegar de la calaña
de aquéllas que vaciaron, beso a beso
el cofre del tesoro de mi entraña.
TADEO