JE T’ AIME
Perdidos en París con aguacero,
buscando un obelisco en tierra ajena,
la concordia, la paz, la gracia plena,
dama y rey en mitad de su tablero.
Doradas las estatuas, y de acero
los puentes, nuestros cuerpos sobre el Sena,
como Cristo abrazado a Magdalena
bajo el arco del triunfo de febrero.
Sagrado el corazón, el palatino
Versalles, torre Eiffel, Las Tullerías,
el Louvre, Notre Dame, el barrio chino.
La ciudad de la luz, en las sombrías
terrazas, vi callar, habló al destino,
y dijiste en francés que me querías.
TADEO


