MÁSCARA
Yo
sé que es una máscara tu cara,
un doble de tu rostro enmascarado,
te
ocultas de los hombres con cuidado
detrás
de ese artilugio que te ampara.
Es
tan dulce tu máscara y tan clara
que engaña
al más incauto y desconfiado
y nadie
en este mundo ha contemplado
el
rostro a esa verdad que se enmascara.
Tu
estampa verdadera se ha perdido
con todas
sus facciones, y prefieres
poner
en tu sonrisa un sol de olvido.
Dame,
Dios, de los dioses los poderes
para
entrar en lo oculto, en lo prohibido,
y
saber, de una vez, quién diablos eres.
TADEO


