EXTRAVÍOS
Hicimos el amor con las miradas
en tiempo de escolares extravíos,
sus ojos inocentes y los míos
cruzaron las regiones ignoradas.
Febril, con las pupilas dilatadas,
y prestos a mayores desafíos
nos dimos a los torpes desvaríos
de besos y caricias descarriadas.
Mis manos, cada cual a la deriva,
buscaban doblegar su cuerpo mudo
de una forma diabólica, obsesiva.
Ante el juicio final de su desnudo
arranqué de su piel la iniciativa.
Ella intentó volar, pero no pudo.
TADEO


