
EN LA MUERTE DEL AMIGO
¿A dónde te has marchado, viejo amigo,
o acaso he sido yo, que no despierto,
y mezclo lo imposible con lo cierto
y soy de nuestro abrazo el enemigo?
De este encuentro ferviente que persigo,
de este amago de amor al descubierto,
se queda el camposanto medio muerto
si viene tu silencio a hablar conmigo.
Te brindo como ajuar la luna nueva
con todo su delirio de rey mago,
el sol, y que la muerte no se atreva
a preguntar por ti, que ya hace estrago
negándose a decir dónde te lleva
cuando de tanta soledad me embriago.
¿A dónde te has marchado, viejo amigo,
o acaso he sido yo, que no despierto,
y mezclo lo imposible con lo cierto
y soy de nuestro abrazo el enemigo?
De este encuentro ferviente que persigo,
de este amago de amor al descubierto,
se queda el camposanto medio muerto
si viene tu silencio a hablar conmigo.
Te brindo como ajuar la luna nueva
con todo su delirio de rey mago,
el sol, y que la muerte no se atreva
a preguntar por ti, que ya hace estrago
negándose a decir dónde te lleva
cuando de tanta soledad me embriago.
TADEO






