sábado, 16 de junio de 2007

A MI BELLA DURMIENTE


A MI BELLA DURMIENTE

Qué bonito arrullarte, qué bonito,
mientras dulce, te da la bienvenida
esta cama feliz y complacida
en la que duermes como un angelito.

Qué suerte esta, tenerte, ¡qué regalo!
ser ángel del amor que agradecido
te aleja malos sueños y el sonido
estridente de algún ladrido malo.

Qué bonito vivir para cuidarte,
para besar la luz en tu pupila
y hacer de nuestro amor un dulce rito.

Despierta ya. Hora es de levantarte.
Abro la puerta, el cuarto se ventila.
Vengo a buscar, de amor, mi pedacito.

TADEO

SÓLO EL AMOR


SÓLO EL AMOR

Los tesoros del mar he despreciado
con todo su portento y su grandeza,
pues no existe en el mundo otra riqueza
que el fruto del amor que he cultivado.

Mal herido el orgullo, la torpeza,
la mentira y el odio confinados
al sitio conferido a los pecados,
al llanto, al sinsabor, a la tristeza.

Que no demore el Bien en su venida
pletórico de luz y fortaleza
para arrancar de un golpe cada herida.

Y tengamos por ley y por justeza
este canto de fe para la vida:
Sólo el amor engendra la belleza.

TADEO

SONETO DEL DESAMOR


SONETO DEL DESAMOR

Como una sombra en pena suspira mi alma sola.
Alguien que de esto sabe lo comentaba ayer,
y los que ven mi llanto no pueden entender
por qué vuelvo a tu playa como vuelve la ola.

Perdóname, señora, mi terquedad de roca,
el ruido de estas piedras sólo quieren saber
si traiciona la noche, si olvidaste el placer
que antaño disfrutabas secuestrando mi boca.

Y saber si sus brazos te acogen complacida,
si acaricias su pecho, si es de fuego su piel,
si ya no es de mi boca el néctar de tu herida,
si es sólo un pobre diablo quien mancha este papel.

¿Será que por amarte soy el triste suicida
que se entregó a la muerte cuando te uniste a él?

TADEO

PARA SALVAR LA VIDA


PARA SALVAR LA VIDA

Un beso dibujado en la piel del hastío,
un mar de terciopelo, mi bola de cristal,
la lluvia, la guitarra, y el tímido rosal,
habitan derrotados, mi corazón vacío.

La foto que me diste mostrando el desvarío
de una lengua de fuego cumpliendo su ritual,
el vientre lujurioso, y ese modo fatal
de quemarme los sueños con tu libre albedrío.

El clan de la amargura se ha instalado en mi pecho
prendiendo en mis entrañas su llama resentida,
mientras, a borbotones, la sangre sobre el lecho

va manchándolo todo, y sin que Dios lo impida,
mi ser crucificado, penitente y maltrecho
lapida tus amores para salvar la vida.

TADEO

LUNÁTICO


LUNÁTICO

Quién sabe si la luna protege a los amantes
guardando los secretos en su cara escondida,
quién sabe si es la luna la tierra prometida
para tantos amores crecientes y menguantes.

Quién sabe si en las noches caballeros andantes
apuestan por sus sueños agitando la brida
para dar con el rastro de su dama dormida
viajando sobre dunas en platillos volantes.

Benditas madrugadas en que acaricio el cielo,
amante de ese brillo por el que me proclamo
lunático suicida perdido en el anhelo
de robarle a la noche la joya que reclamo.

Aúllan mis entrañas igual que un lobo en celo
contemplando en la luna los rostros que yo amo.

TADEO

viernes, 15 de junio de 2007

TE TENGO QUE OLVIDAR


TE TENGO QUE OLVIDAR

El tren de la ilusión, fatal doncella,
también pasó de largo y no lo viste,
a darme sepultura no viniste,
no tatuaste mi nombre en una estrella.

En vano preguntaba por la huella
de nuestra relación que ya no existe,
mirándote volar me puse triste.
¡Mi Musa me abandona, me atropella!

Difunto soy, y al repetir tu nombre
agónica se vuelve la memoria
del niño que te amaba como un hombre.

No existe una estación compensatoria.
Te tengo que olvidar, y no te asombre
que pases en mi vida a ser historia.

TADEO

OCASO


OCASO

Quizás acuda al mar en demasía
con esta tempestad, con mi morir
errante, con esta melancolía.
Quizás no sea tu forma de vivir

lo que tuerce mi aliento. Tu canción
que no entiende la canción de los años,
toda esta sal, toda esta confusión
de arena y soledad en mis peldaños.

Alegría que existe en las gaviotas
y que en ellas se va como las frías
embestidas del mar, como tu infancia

que hoy trato de esconder, mientras tú flotas
prendida de las olas, de estos días
que pasan sin amor, sin relevancia.

TADEO